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09/07/2019

Sobre de la Rúa, Montiel, Orduna y El Principito

Recuerdo de una visita del entonces presidente Fernando de la Rúa a Concordia, allí reunió al gobernador Montiel (radical) y al intendente Orduna (peronista). Fue en ocasión de un homenaje a Antoine de Saint-Exupery.

Según relata el periodista Ignacio Zuleta en su web personal Zuleta Sin Techo: “El 6 de mayo de 2000 Fernando de la Rúa viajó a Entre Ríos con el escrito Ruchar Bach, autor del libro Juan Salvador Gaviota. Rindieron un homenaje a Antoine de Saint-Exupery, el autor de El Principito en las ruinas del castillo de San Carlos, una residencia que frecuentó cuando vivía en la Argentina. En ese viaje los acompañaron, entre otros, Antonio Berhongaray – entonces secretario de Agricultura – Hernán Lombardi, ministro de Cultura y Turismo, y la editora Trini Vergara”.

A continuación, el relato completo publicado en Ámbito Financiero el 6 de mayo de 2000:

 

“Fernando de la Rúa dedicó el sábado a la poesía del aire; llevó a Concordia al autor norteamericano Richard Bach, autor de “Juan Salvador Gaviota”, a rendir un homenaje al ídolo de ambos, Antoine de Saint Éxupery en las ruinas del castillo de San Carlos, adonde el autor de “El principito” tuvo alguna vez una novia fugaz cuando vivía en la Argentina antes de 1930. El francés fue el fundador, con ayuda de los gobiernos radicales, del correo aéreo o Aeroposta Argentina, que luego fue MAPA, ya estatal, y finalmente Aerolíneas Argentinas.

 

Imbuido de ese espíritu, el agrícola Antonio Berhongaray despertó una vena desconocida: sobre el avión empezó a recitar de memoria (interminable) poesía clásica española. Arrancó, ante un De la Rúa boquiabierto, con el monólogo de Segismundo de “La vida es sueño” (el que remata “Que toda la vida es sueño/ y los sueños sueños son”). Siguió con piezas selectas de Fray Luis de León y remató con un clásico: “La canción del pirata” de Espronceda que sonó, a 4000 metros de altura en el Tango 03 y en boca de Berhongaray, como una performance surrealista.

 

Al subir De la Rúa le recordó a Berhongaray: “¿Te acordás de cómo lo pasamos en este avión cuando fuimos a Salta?”. Berhongaray: “Huy, no me digás que es el mismo avión…”

 

De la Rúa aprovechó el viaje espiritual de Bach para juntar a dos enemigos irreconciliable: el gobernador radical Sergio Montiel con el intendente peronista de Concordia Hernán Orduna que no se hablan. En el rédito del viaje, que buscó aprovechar la fama de Bach para promover el turismo a la Argentina anotó haber unidos a estos dos enemigos irreconciliables. Que lo acompañase Bach también le sirvió para aplacar la ansiedad de la gente: Concordia es una de las ciudades con más desocupación del país y siempre esperan estas visitas con la mano extendida. Pero como era un homenaje a Saint Éxupery (endiosado localmente) todos aguantaron hasta que De la Rúa arrancase el agradecimiento por recibir la llave de la ciudad en inglés. Nadie entendió nada hasta que apareció una traductora oficiosa pero igual el público lo aplaudió.

 

En el viaje de regreso De la Rúa entró en confesiones con

Bach:

Bach: ¿Cómo se hizo político?

De la Rúa: Pero yo no soy un político… Soy un profesor universitario. Me ha ido bien en la vida y siempre me han convocado y me han demandado… Y aquí me ve, de presidente. A esa hora (era sábado por la tarde) De la Rúa aún tenía dudas sobre si Ibarra ganaba o no en primera vuelta.

 

De la Rúa, empapado del espíritu del Principito lagrimeó en varias ocasiones, rodeado de niños que le entregaban dibujos donde se mezclaban la gaviota de Bach con el principito de Saint Éxupery. Pero cuando llegó la hora de hablar con periodistas quebró el tono y hasta usó alguna palabrota. Fue cuando denunció que durante las dos anteriores administraciones del Banco Nación “se han afanado $ 800 millones del Banco Nación 20 grupos empresarios que no han devuelto ese dinero”.

 

Fuente: Zuleta Sin Techo

Entre Ríos Diario