El Centro de Estudios de Económicas de UNER analizó el impacto que tendrá la Tarjeta Alimentar en el territorio nacional. La indigencia caería un 28%.
Por Exequiel Flesler
El Centro Interdisciplinario de Estudios de la Facultad de Ciencias Económicas (CIEFCE) de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) elaboró un nuevo informe de coyuntura sobre el Plan Argentina contra el hambre. Trata sobre la implementación de la Tarjeta Alimentaria en nuestro país, y la estimación de su posible impacto. El informe está escrito por el Lic. Gabriel Weidmann, docente investigador y Secretario de Investigación de la mencionada casa de estudios.
Según Weidmann, “busca ofrecer una estimación preliminar del posible impacto de la implementación de la Tarjeta Alimentaria, a través de la simulación del incremento del ingreso en las familias en condiciones de acceder al beneficio del programa, y por ende en las situación de pobreza e indigencia monetaria de la población Argentina, así como en los grupos de mayor vulnerabilidad”.
De concretarse el cumplimiento tal y como fue pautado en esta primera fase, “se identifica que el programa podría generar una disminución de 3,5 puntos porcentuales en la cantidad de personas en situación de pobreza del país, representando una reducción del 10%; y una disminución de 2,3 puntos porcentuales en la cantidad de personas en situación de indigencia, significando una caída en el 28%”.
“Si se indaga en la población de hasta 6 años, la caída en la tasa de pobreza se estima en 12,5 puntos porcentuales (23% del total) y en la tasa de indigencia de 8,2 puntos porcentuales (59%)”, agrega el investigador.
Sobre la situación social y política alimentaria
“La dinámica económica y política de los últimos años ha deteriorado fuertemente las condiciones de vida de la población del país. Caída del PBI del 2,5% para 2018 y 2,1% en 2019, en conjunto con un proceso de aceleración inflacionaria (52,9% anual), pérdida de poder adquisitivo (7% en 2019), deterioro de las condiciones laborales (9,7% de desempleo en el tercer trimestre 2019), la situación social consolidada hacia fin de año ha sido sumamente delicada”, describe.
“La última medición oficial del INDEC, correspondiente al primer semestre del 2019, da cuenta de una tasa de pobreza del 35,4% de la población, y 25,4% de los hogares. Asimismo, las personas cuyo ingreso no es suficiente para cubrir una canasta alimentaria básica (tasa de indigencia) se estimaron en el 7,7% de la población urbana, y 5,5% de los hogares. De esta forma, de una población urbana de referencia de 28 millones de personas, 10 millones están en situación de pobreza y 2 millones en situación de indigencia, valores que se proyectan a casi 16 millones de personas en situación pobreza y 3,5 millones en indigencia para el total de la población”, continua.
Con la asunción al gobierno por parte de la Administración Fernández es en donde comienza a instrumentarse el Plan Argentina contra el hambre, donde su principal instrumento consiste en la llamada Tarjeta Alimentar.
Cómo estima el impacto del programa
Se presentó un ejercicio realizado “desde la base de datos de la Encuesta Permanente de Hogares del tercer trimestre 2019 (última disponible) de INDEC”.
Con estos datos, se simula “la posible asignación de la Tarjeta Alimentaria, estudiando los cambios de las principales variables sociales en comparación antes y después de la implementación del programa”.
Resultados del análisis
“En términos generales”, dice el informe, “el promedio del ingreso de los hogares urbanos del país aumentaría 1,1% en forma directa, lo que significaría un incremento del 3,6% del ingreso personal. Pero dicho análisis gana significancia al analizar los individuos directamente beneficiarios”.
“El primer impacto significa un incremento inmediato del 14% del ingreso del hogar en promedio entre todos los hogares posiblemente beneficiarios. Asimismo, el ingreso personal familiar (el cual se computa como el ingreso total de la familia, por todo concepto, dividido la cantidad de miembros del hogar) se identifica un impacto del 12% en promedio, resignificando los valores totales”, detalla.
“Esta situación tiene un claro impacto en la condición de pobreza e indigencia de la población en general, pero principalmente de poblaciones vulnerables específicas”.
“En términos generales, la tasa de pobreza (porcentaje de personas cuyos ingresos son inferiores al valor de una Canasta de Bienes y Servicios considerados fundamentales) estimada a los valores de febrero 2020, se acercaría al 36,5%, la cual podría llegar a disminuir al 33% luego de la completa implementación del plan, lo que representa una disminución de 3,5 puntos porcentuales en la tasa de pobreza. Se trata de casi un millón de personas que saldrían de su situación de pobreza monetaria de la población urbana de referencia (una disminución del 10%). Si este cambio se estima para el total de la población del país, podrían llegar a salir de la situación de pobreza 1,5 millón de personas.
“Por otro lado, la tasa de indigencia (el porcentaje de personas cuyos ingresos son inferiores al valor de la Canasta Básica Alimentaria) se estima en 8,3% según los valores de febrero 2020, la cual podría llegar a disminuir al 6% si se aplicara la Tarjeta Alimentar a toda la población elegible, representando cerca de 650.000 personas que saldrían de la situación de indigencia, en referencia a los 28 millones de la población urbana abarcada por la encuesta. Esta variación significaría una caída del 28% en las personas en situación de indigencia. Si esto se proyecta hacia la población total del país, podrían llegar a salir de la situación de indigencia un millón de personas”.
“Si se analizan específicamente en los niños, niñas y adolescentes (hasta 17 años de edad) dicho proceso implica una disminución de la pobreza e indigencia entre 5 y 6 puntos porcentuales. Pero si se estima sobre la población específica de hasta 6 años de edad, beneficiarios de la Tarjeta Alimentar, el impacto en la pobreza e indigencia se profundiza. En dicha población se estima una disminución de la tasa de pobreza de 12,5 puntos porcentuales (-23%) y de la tasa de indigencia de 8,2 puntos porcentuales (-59%)”, pone en relevancia Weidmann.
“Se encuentra que el impacto del programa tendría un efecto significativo sobre la población de destino, con una disminución del 23% de aquellos niñas y niños de hasta 6 años en situación de pobreza, y del 59% a aquellos en situación de indigencia, pero aún queda un núcleo que permanecerían en dicha situación, sobre el que se tendría que profundizar”, advierte.
El informe plantea, también una simulación para determinar el impacto sobre la desigualdad: “Para Argentina, el índice de Gini del tercer trimestre del 2019 fue de 0,449, el cual se proyecta que podría llegar a 0,452 según las proyecciones de los ingresos de la población. Si se simula la implementación del programa Tarjeta Alimentaria, el índice de Gini podría disminuir hasta 0,428. Esta variación significaría una mejora del 5,3% del índice de desigualdad”.
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