En Paraná , pidió “no convertir cada problema del país en un problema político”. Habló sobre el puente Paraná - Santa Fe.
El presidente Alberto Fernández aseguró este miércoles en Entre Ríos que la caída del PBI es algo «absolutamente razonable» por la pandemia y consideró que en 2021 la economía argentina va a crecer «muy fuerte», al tiempo que planteó la necesidad de revalorizar el peso.
Fue durante el mensaje que transmitió desde el Centro de Convenciones de la provincia luego de firmar convenios que habilitarán obras millonarias para Entre Ríos.
«Que la economía argentina caiga es algo absolutamente razonable porque es lo que pasa en todo el mundo por la pandemia», señaló el Presidente en referencia a la baja de 19,1% que marcó el PBI durante el segundo trimestre del corriente año, en los meses de mayor impacto de las medidas implementadas para reducir el avance del coronavirus.
«De lo que sí estoy seguro es que todos los indicadores nos dicen hoy que la economía ya se está recuperando, ya tiene niveles de consumo mayores a los de marzo, que ya eran mayores a los de diciembre, son datos alentadores pero como diciembre era el peor de los mundos las mejoras no son todo lo fuerte que queremos», agregó el jefe del Estado esta tarde durante una conferencia de prensa brindada en el marco de su visita a Entre Ríos.
«Hay que darnos un poco más de tiempo, estoy seguro que la Argentina del año que viene va a ser una de una gran oportunidad, y va a crecer muy vertiginosamente, tenemos que pasar este tiempo de transición», enfatizó.
En otro orden, indicó que «la Argentina tiene un debate que dar, un debate cultural de revalorizar el peso, hay que cambiar la conciencia argentina, tenemos que reconstruir la moneda, darle fortaleza y entender que hemos empezado a hacerlo, pero va a demandar tiempo».
Tras reseñar que su gobierno recibió «un país sin reservas, en default, que tenía que cubrir obligaciones internacionales con menos de US$ 10.000 millones como reservas de libre disponibilidad», afirmó que hay «que administrar los dólares con mucho cuidado porque lo que más nos importa es que los dólares los reciban los que compran insumos para producir en la Argentina«.
En ese sentido, adelantó que el Gobierno prepara «una batería de ideas adicionales para tratar de captar más ahorro en pesos, e invitarlos a los argentinos a confiar en sus pesos».
«Tenemos que entender que es una etapa de transición, entre el caos que heredamos y la Argentina que queremos, no vinimos a administrar la escasez de dólares, sino a producir y dar trabajo, nos toca administrar la carencia que heredamos y se profundizó con la pandemia, hay que tener paciencia, vamos a salir adelante, la Argentina no es ese país apocalíptico del que hablan los analistas, sino uno que está pasando un momento difícil pero con un pueblo maravilloso con ganas de reponerse y nos va a acompañar», concluyó.
Puente Parana – Santa Fe
«Puede retomarse en cualquier momento», dijo el presidente sobre el puente Paraná – Santa y aclaró que «santafesinos y entrerrianos deben ponerse de acuerdo y que sea realmente necesario».
“Me siento el más federal de los porteños”
Hizo referencia a “la inequidad que hay en el país” y dijo: “Construimos un país que centralizó la riqueza en la zona más cercana al puerto porque una generación creyó que ese era el epicentro y así se fue concentrando riqueza en la Ciudad de Buenos Aires)», manifestó el Jefe de Estado.
No le echo la culpa a otros, tenemos que pensar si es una Argentina justa que le sirve a todos los argentinos o a unos pocos”, agregó.
Luego nombró a su amigo “el Chino Busti, quien cuando fue gobernador nos pidió por la ruta de la muerte, la 14”, Y agregó que ahora se está activando la ruta 18.
Inmediatamente mencionó a Bordet: “Mi querido amigo Gustavo, buen dirigente, buen gobernador” y calificó a Entre Ríos como “una provincia pujante y productiva”, con gran potencialidad y que hace un gran aporte al país”.
También destacó las decisiones acertadas que tomó cuando los casos de Covid-19 crecieron exponencialmente en la provincia de Entre Ríos.
En otro tramo de su discurso, sostuvo que el gobierno nacional “está para resolver los problemas de los argentinos, de los entrerrianos” y manifestó “que las cosas serían mucho más fáciles si no se convirtiera cada problema del país en un problema político y si entendiéramos que el virus no tiene ideología”.
“Dejemos de lado los debates estériles, corrijamos lo que está mal y pongámonos a trabajar en hacer felices a los argentinos”, enfatizó.
Al referirse al histórico problema del dólar, Fernández instó a fortalecer la moneda argentina: “La sociedad debe ahorrar en pesos y dejar los dólares para la producción”, enfatizó.
Luego llegó el momento de las preguntas de los periodistas presentes. En este marco, consideró que “es muy difícil empezar las clases presenciales en estas condiciones, es un peligro”.
Más adelante se refirió a la caída del PBI. Dijo que “es razonable” en este contexto y puso como ejemplo al resto de los países del mundo. No obstante, aseguró que “la economía de la Argentina se está recuperando” y dijo estar “convencido” de que “el año que viene va a crecer vertiginosamente”.
Sostuvo que el país está en una etapa de “transición” y que “se elaboró un presupuesto de transición, con las limitaciones que nos impone el virus”.
En relación a la posibilidad de activar al sector turístico, dijo que “el mayor foco infeccioso es el transporte público”, por lo que consideró lejana la posibilidad de transitar de una provincia a otra”.
“La sociedad va a castigar a los que maltratan a la democracia”
Más adelante, ante la consulta de la Agencia APF sobre si cree que hay intentos para desestabilizar a su gobierno, Alberto Fernández respondió: “La idea de desestabilizar la democracia argentina solo puede ser producto de la locura de alguien y no creo semejante cosa. Lo que creo es que a veces hay posiciones muy extremas, muy irracionales, que vienen de la oposición. Creo que algunos medios están muy enojado con nosotros por otros motivos y que muchas veces esos medios no dicen la verdad y la tergiversan de acuerdo a sus necesidades empresariales”.
“Pero la verdad es que no tengo ganas de perder el tiempo en pelearme con los medios, ni con los periodistas, ni con los locos que piensan que la Argentina, después de todo lo que vivió, puede adherir a la idea de desestabilizar la democracia”, aseveró.
“Hay muchas posturas que no ayudan a la democracia, pero la gente lo ve, también estoy convencido de eso y que cuando llegue el momento de votar va a castigar a los que maltratan tanto a la democracia, no al gobierno que fue elegido hace nueve meses, a la democracia. Nosotros no entramos por la ventana, entramos porque casi el 49 por ciento de la gente nos votó, por eso entramos a la Casa de Gobierno”, agregó el Jefe de Estado.
“Y si tengo una tranquilidad es que no hecho más que cumplir con mi palabra de campaña. A alguno no le gustará porque le hubiese gustado ganar, pero no ganó y en democracia el que gana gobierna y el que pierde por lo menos se opone lealmente”, concluyó.
Fuente: Agencia APF – Télam – Entre Ríos Diario








