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20/03/2024

Consumo de carne porcina en Paraná cayó más del 15%

Cuestionamiento al "cambio abrupto" del sistema económico. Entrevista a Juan Pablo Cerini en Malos Perdedores.

El país transita un cambio económico evidente y esta política impulsada por el Gobierno nacional impacta de distinta manera en los diferentes sectores productivos. La decisión de abrir las importaciones de alimentos para, supuestamente, forzar una baja de los precios en las góndolas, amplió el debate.

Juan Pablo Cerini, el secretario de la Cámara de Productores Porcinos de Entre Ríos (CAPPER), analizó el tema durante una entrevista con el programa Malos Perdedores (Radio Costa Paraná – 88.1).

“Lo que nosotros vemos es, naturalmente, un cambio de modelo económico, veníamos de un modelo de cierre en general o de cerrazón de la economía, y ahora viramos 180 grados hacia un modelo de apertura económica, lo cual, conceptualmente, podemos discutir cuál sí o cuál no, y las ventajas y desventajas de cada uno”, señaló, y remarcó que el punto, a su juicio, “está cuando el cambio es muy abrupto”.

“Los actores que estamos dentro del sector y no nos vamos a ir porque venimos trabajando hace muchos años y queremos seguir trabajando en esto, vemos que hay un proceso en el mercado interno de crecimiento del consumo de carne de cerdo, que nos parece superpositivo, al estilo del que hizo la carne avícola”, dijo.

En los últimos 10/15 años, observó Cerini, se inició un proceso de exportación de carne de cerdo que, según el nivel de apertura de la economía, se amplía o se restringe. Es decir, cuando la economía está más cerrada es más difícil exportar, por diversas variables macroeconómicas, pero cuando se abre, es como que empezamos a ejercitar ese músculo, pero ese músculo es mucho más difícil de tenerlo firme o fuerte. Yo vendo afuera, pero también el de afuera me pide que yo le compre. Entonces, ahí es donde tenemos que ser un poco más inteligentes y trabajar mancomunadamente gobierno y cadena, cadena industrial y cadena comercial, para poder colocar la carne argentina afuera y empezar a hablar de los desafíos y las oportunidades que tiene la carne de cerdo argentina en el exterior, y no oportunidades de reducción de precio por importación de un corte específico”.

Hoy, evaluó el empresario, “la problemática gira en torno a la importación de bondiola, y que eso pueda llegar a ayudar a mejorar el número de la inflación de pasado mañana. Entonces, cuando la discusión es cortoplacista, es difícil ponerse acuerdo, pero en el mediano plazo, más o menos, somos optimistas”.

Brasil, siempre Brasil

Cerini, asimismo, recordó que cada vez que el país se encamina a un proceso de apertura de la economía, lo primero que ocurre, el primer lugar de donde pueden venir importaciones de carne de cerdo, es desde Brasil, que está entre los cinco exportadores de carne de cerdo del mundo. O sea, tiene una producción muy grande, en una escala muy competitiva, no solamente en lo productivo, sino en lo industrial y en lo comercial. Tienen muchos mercados donde pueden mandar cada pieza del cerdo e integrar de la mejor manera y eficientemente en la media res”.

Argentina, por el contrario, todavía tiene muchísimo por hacer en esa materia. Entonces, explicó Cerini, cuando se da un proceso de apertura se importan determinados cortes y la bondiola es el caso paradigmático. ¿Por qué? Porque la bondiola en Brasil no se consume como se consume en Argentina. Allá sirve para hacer chorizos, productos procesados, elaborados, jamones y demás, o sea, fiambres. No le asignan el valor que le asignamos nosotros para un sándwich o para la parrilla”.

Brasil, en definitiva, exporta a la Argentina muy por debajo de la integración de la media res que se genera en la industria argentina, porque no somos eficientes vendiendo afuera. Esa es para mí la clave”.

 

Qué hacer

Ante este escenario, Cerini entiende que la Argentina necesita, en el mediano plazo, acuerdos internacionales que le permitan colocar las partes del cerdo que acá no son valiosas: las patitas, el cuero, la grasa, la cabeza, y que otros mercados sí las pagan. “En Asia se suelen consumir productos que acá no se consumen, y lo mismo le pasa al pollo, que vende las garras, el pico. ¿Qué hizo la cadena avícola? Tiene acuerdos internacionales que son acuerdos país-país, Senasa-Senasa, y recién después viene la industria a vender. O sea, a nosotros nos falta ese recorrido que es de muy largo plazo o muy mediano plazo, y de mucha política internacional comercial”.

 

El consumo

Cerini, finalmente, dijo que la importación de bondiola “hace mucho ruido porque son volúmenes muy grandes de un corte específico, que genera distorsión en el mercado, y un mercado, además, que está contractivo, en una recesión enorme, con caídas del consumo”.

En Paraná, por ejemplo, sobre la base de datos de las bocas de expendio locales, se ha registrado en los últimos meses una caída del consumo superior al 15%, y “naturalmente, eso es recesión”.

En ese contexto, al productor le bajó del capón: hoy está 200 pesos más abajo que en diciembre, o sea, de casi 1.300 pesos cayó a 1.100, 1.050, cuando todo lo otro –alimento, mano de obra, energía– se incrementó.

Fuente: Radio Costa Paraná – Entre Ríos Diario