Castrillón, quien contó que “estaba previsto que este acto se haga afuera del SUM” pero debido al sol fuerte y que el gobernador no se sentía bien de salud se comprimió en el salón de una escuela. Recordó que en 2016, durante la presidencia de Macri y con Rogelio Frigerio como ministro de Interior, se comprometieron a construir 300 viviendas para damnificados por una inundación. Recalcó que sin embargo solo se iniciaron 100, y que fueron terminadas con fondos del Programa Reconstruir Argentina, “con este gobierno nacional y con este gobierno provincial”, remarcó. Marcó, además, que si bien respeta y acepta la posición de Sarubi, “no era el momento oportuno para plantearlo”.