La media sanción de la reforma previsional no sólo acercó al Gobierno a una ley clave. También dejó al descubierto que el PJ no pudo contener su bloque en el Senado y le entregó al gobernador una victoria política de alto impacto.
Por Exequiel Flesler
La media sanción de la reforma previsional conseguida este miércoles por la Casa Gris representa para Rogelio Frigerio una victoria que excede el plano legislativo. El proyecto avanzó en el Senado con el respaldo de la justicialista Gladys Domínguez y con otro voto del PJ que se intuía posible, pero que hasta último momento no estaba asegurado: el de Nancy Miranda. El resultado no sólo le permitió dar un paso clave para una de las iniciativas más sensibles de su gestión, sino también demostrar que puede reunir mayorías incluso cuando el oficialismo necesita de votos ajenos para aprobar sus proyectos.
Las grietas del PJ no nacieron con esta votación. Pero la reforma previsional las hizo visibles para toda la política entrerriana. Domínguez hace tiempo dejó de responder a la conducción partidaria, incluso formó un monobloque. Miranda, en tanto, aunque formalmente continúa dentro del bloque, venía marcando diferencias y manteniendo una relación cada vez más distante con el resto de la bancada. El desenlace, entonces, no sorprendió a quienes seguían de cerca la dinámica interna del PJ. Lo que sí sorprendió fue el efecto político de esa foto: una de las leyes más importantes de la gestión de Frigerio avanzó gracias a dos votos peronistas.
Para el gobernador, el saldo fue doble. Consiguió la media sanción de una reforma clave, que incluso había sido prometida en varias oportunidades por el exgobernador Gustavo Bordet, y, al mismo tiempo, dejó expuestas las dificultades del PJ para contener a toda su representación legislativa en una votación de alta sensibilidad política.
El Congreso del PJ había fijado como postura rechazar la reforma impulsada por el Ejecutivo y sancionar a quienes faciliten su sanción. Sin embargo, esa resolución no alcanzó para ordenar a el bloque de senadores. Dejando de lado la valía o no de la reforma previsional y más allá de los argumentos que cada una expuso para justificar su decisión, el dato político es que el principal órgano partidario no consiguió alinear a todo su bloque en la Cámara alta.
La reforma previsional todavía no es ley. Pero la principal victoria política ya quedó consumada. Frigerio consiguió sacar adelante el proyecto más importante de su gestión con dos votos del PJ. Y eso difícilmente pase inadvertido en el peronismo entrerriano.







