“Solicitamos que el mismo porcentaje de aumento del impuesto inmobiliario rural sea” igual a una “disminución de los sueldos de los gobernantes”, sugirió un sector de FAA.
Corre el segundo mes del año y comienzan a llegar las boletas de los impuestos provinciales.
Ya rige el monotributo unificado, por caso.
En tanto, el Impuesto Inmobiliario Urbano llega con incrementos del 30% al 50%. «La readecuación de valores tiene que ver con lo que expresa la ley, que se hace a partir de los incrementos de los avalúos fiscales, y para los que se establecen mecanismos fiscales», explicó el titular de ATER Germán Grané y agregó: «Las valuaciones fiscales de las propiedades que la ley autoriza anualmente, van desde un 30 y 50%», comunicó. Y de acuerdo a lo que comentó, «la actualización de los valores fiscales previstos por ley se debe a que cambian los costos constructivos y de reposición producto de la inflación».
Ahora, se espera la llegada del Impuesto Inmobiliario Rural y, si bien el inmobiliario urbano se incrementó menos que la inflación 2019, algunos ruralistas ya se atajan. La Filial Crespo de la Federación Agraria Argentina (FAA) realizó una asamblea en donde repitieron un discurso habitual. “Actualmente estamos siendo avasallados con aumentos de impuestos, que van más allá de nuestras posibilidades de poder cumplir con nuestros deberes como contribuyentes. Es NO poder continuar con la actividad que estamos desarrollando. La asfixia fiscal llega al límite con un grito de ´basta´”
Luego de la advertencia, dejaron una propuesta: “Solicitamos que el mismo porcentaje de aumento del impuesto inmobiliario rural sea el mismo porcentaje de disminución de los sueldos de los gobernantes. Esperamos un gesto de solidaridad y sentido común”, dijeron en un comunicado enviado a Entre Ríos Diario.
El comunicado completo
Convocada la reunión del miércoles 5 de febrero por la Filial de Crespo de Federación Agraria Argentina (FAA) y acompañada por numerosos productores de las zonas aledañas a Crespo hemos decidido emitir este comunicado.
Somos productores y familias rurales que expresamos una vez más el desamparo que sentimos por ser productores agropecuarios. Queremos seguir viviendo en el campo, produciendo alimentos porque es nuestra vocación de trabajo. Defender a nuestras familias con arraigo rural y jóvenes que puedan acompañar los proyectos de la empresa agropecuaria. Estamos de pie y luchando desde la convicción que somos uno de los sectores más importante de la economía del país.
Es por eso que actualmente estamos siendo avasallados con aumentos de impuestos, que van más allá de nuestras posibilidades de poder cumplir con nuestros deberes como contribuyentes. Es NO poder continuar con la actividad que estamos desarrollando. La asfixia fiscal llega al límite con un grito de “basta”.
Este grito nacional que llegue a todos los gobernantes que conducen los destinos de este país. ¿Cómo pretender que el campo saque adelante el país, quitándole recursos? Estamos con la tremenda necesidad de la atención de nuestros caminos rurales. No vemos, como entrerrianos, una decisión política de salir de este desamparo que nos provoca la ausencia del Estado, devolviendo en obras viales la recaudación de los impuestos del campo. Estamos decididos a trabajar con los legisladores provinciales para lograr una Ley de Consorcios Camineros. Además acordamos no colaborar más con recursos económicos propios para que vialidad realice su trabajo vial.
Disfrazando la pobreza con impuestazo, quieren poner al campo como insensible. Estamos cansados de pagar los impuestos y no tenemos ni caminos transitables, ¿Dónde fueron a parar los millones de pesos en gas oil y que Vialidad no dio explicaciones? Tampoco tenemos una financiación posible de tomar en los bancos, exigimos que el gobierno provincial transparente los millones por año que se le pagan de comisiones al Banco BERSA.
Daremos continuidad a las reuniones con productores y autoridades policiales para trabajar en conjunto por la seguridad que nos merecemos tener. Solicitamos que el mismo porcentaje de aumento del impuesto inmobiliario rural sea el mismo porcentaje de disminución de los sueldos de los gobernantes. Esperamos un gesto de solidaridad y sentido común.








