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31/08/2026

Granja Tres Arroyos: ya son 480 los trabajadores despedidos

Crece la preocupación por el futuro de la empresa. Julio Chamorro, del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación, en Malos Perdedores.

La crisis de Granja Tres Arroyos se agravó en las últimas horas y el número de trabajadores despedidos ya ronda los 480, según informó Julio Chamorro, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación. El dirigente calificó la situación como “amarga” y cuestionó la decisión de la empresa de ratificar las cesantías pese a que la conciliación obligatoria debía permanecer vigente hasta el 3 de septiembre.

Según explicó Chamorro, la empresa dio por terminada de hecho la conciliación el viernes, al confirmar los despidos y no suspenderlos, una de las condiciones establecidas por la medida. El incumplimiento podría derivar en multas administrativas por parte de las autoridades laborales.

El dirigente sindical había planteado la situación durante una audiencia realizada el 20 de agosto y, en declaraciones a Malos Perdedores (Radio Costa Paraná – 88.1 – lunes a viernes de 10 a 13), detalló los reclamos realizados por los trabajadores.

En aquella instancia, el sindicato exigió el pago de cuatro meses de salarios adeudados y cuestionó la legalidad de los despidos, tanto por los argumentos utilizados por la compañía como por el incumplimiento de criterios vinculados con la antigüedad de los trabajadores, las cargas familiares y las indemnizaciones.

La empresa se había comprometido a presentar una propuesta en la siguiente audiencia. Sin embargo, posteriormente ratificó las cesantías y no brindó precisiones sobre el pago de salarios ni sobre las indemnizaciones correspondientes.

 

Ya son unos 480 los despedidos

Hasta el viernes se contabilizaban aproximadamente 270 trabajadores despedidos. Durante este lunes, en tanto, se enviaron otros 200 telegramas, con lo que el número total se ubica en torno a los 480.

El sindicato de la alimentación tiene vinculados a la empresa a unos 735 trabajadores. Quienes todavía no recibieron el telegrama de despido tampoco perciben sus salarios y permanecen sin certezas respecto de su continuidad laboral y del eventual pago de indemnizaciones.

La situación también impactó de lleno en la representación gremial. De los 16 integrantes de la comisión sindical, solamente cuatro no habían recibido hasta el momento la notificación de despido. Chamorro, de todos modos, estimó que esos trabajadores también podrían ser alcanzados por las cesantías durante los próximos días.

Para el sindicato, la decisión de despedir trabajadores cuando la empresa no tendría capacidad para afrontar las obligaciones salariales e indemnizatorias no resuelve el problema y puede ser un indicio de un escenario todavía más complejo.

En ese sentido, Chamorro planteó como hipótesis la posibilidad de que la compañía avance hacia un concurso preventivo.

 

Plantas cerradas y temor a un vaciamiento

Uno de los principales focos de preocupación está puesto en las plantas industriales. La fábrica de Concepción del Uruguay permanece cerrada desde mayo, mientras que en Capitán Sarmiento, la empresa dejó de pagar el servicio eléctrico y sufrió el corte del suministro.

A partir de este lunes, la compañía notificó el cierre de esa planta “hasta nuevo aviso”.

Los trabajadores también observaron el retiro de mobiliario y elementos pertenecientes a las oficinas. Hasta el momento, según la información aportada por el gremio, no se habían retirado maquinarias ni motores, aunque la situación alimentó la preocupación sindical ante la posibilidad de un eventual vaciamiento de la empresa.

La única planta que continúa funcionando es la de Córdoba, aunque lo hace con un nivel de actividad mínimo.

Chamorro cuestionó además la falta de respuestas de la empresa. “Mantiene silencio desde el cierre: no responde llamadas ni mensajes y sólo participa cuando es convocada por autoridades laborales”, sostuvo.

Frente a este escenario, la Secretaría de Trabajo ya aplicó multas e intimaciones dentro de las facultades que posee.

 

Una inversión millonaria y un conflicto que no encuentra salida

Desde la empresa sostienen que necesitan una inversión cercana a los 10 millones de dólares por planta para recomponer el funcionamiento.

De acuerdo con la explicación brindada por Chamorro, la propuesta empresarial implicaría esperar aproximadamente 60 días para recomponer el ciclo biológico de los pollos, faenarlos, procesarlos y comercializarlos. Recién después de completar ese proceso comenzarían a generarse recursos para afrontar el pago de salarios.

Para el sindicato, trasladar ese período de espera y el riesgo económico a los trabajadores resulta “inaceptable”.

A esto se suma otro problema: la pérdida de abastecimiento de pollos. Los criadores e integrados que trabajaban con Granja Tres Arroyos comenzaron a derivar su producción hacia otras compañías ante la incertidumbre generada por la crisis.

Chamorro calificó como “inexplicable” el rápido deterioro de la empresa, al recordar que a mediados de 2023 registraba una facturación cercana a los 400 millones de dólares y faenaba unos 700.000 pollos diarios en el conjunto de sus plantas. En Concepción del Uruguay, precisó, llegaba a procesar hasta 220.000 pollos por día.

La crisis de Granja Tres Arroyos y el mercado avícola

El dirigente sindical sostuvo que el deterioro de Granja Tres Arroyos parece responder a una situación particular de la compañía, dado que otras empresas del sector avícola continúan realizando inversiones.

De todos modos, advirtió sobre un problema que alcanza al conjunto de la actividad: el crecimiento de las importaciones de pollo, principalmente provenientes de Brasil y Estados Unidos.

Según los datos mencionados por Chamorro, actualmente las importaciones representan algo más del 1% y menos del 2% del mercado. Aunque su participación todavía es reducida, el gremio observa con preocupación que puedan seguir creciendo en un contexto de crisis para la producción nacional.

Mientras tanto, cientos de trabajadores permanecen sin cobrar sus salarios y otros ya recibieron los telegramas de despido. Con las plantas de Concepción del Uruguay y Capitán Sarmiento paralizadas y la actividad reducida al mínimo en Córdoba, el futuro de Granja Tres Arroyos continúa rodeado de incertidumbre.

Fuente: Radio Costa Paraná – Entre Ríos Diario