La senadora electa por el PJ acompañó el proyecto de Frigerio.
La sesión del Senado entrerriano por la reforma previsional trascendió ampliamente el debate sobre el proyecto impulsado por el gobierno de Rogelio Frigerio. El discurso de Nancy Miranda, senadora por Federal del bloque Más por Entre Ríos, fue especialmente resonante: no solo confirmó su voto a favor, sino que lanzó una dura crítica contra el Partido Justicialista y cuestionó abiertamente su conducción.
Miranda fue más allá de justificar su posición. Responsabilizó directamente al peronismo por no haber resuelto el déficit previsional cuando tenía todas las herramientas a su alcance. «Teníamos Gobierno Nacional, Gobierno Provincial y mayoría en ambas Cámaras», recordó, cuestionando por qué durante esos años no se avanzó en una solución.
Aunque consideró la reforma como «un comienzo» insuficiente, la legisladora defendió que «alguien se tiene que animar» a tomar decisiones difíciles.
El momento más crítico llegó cuando Miranda cuestionó el mandato partidario que amenazó con expulsar a legisladores que acompañaran la reforma. Denunció una doble vara: en 2017, dos peronistas votaron a favor de la reforma jubilatoria de Macri sin ser sancionados. «Me queda la duda de si cuando votan dirigentes de departamentos grandes es por gobernabilidad, pero cuando el norte toma otra decisión es traición», planteó.
Su análisis fue aún más incisivo: describió al justicialismo entrerriano como «un partido acéfalo» durante los últimos ocho años. Criticó también el funcionamiento de la estructura partidaria: «Las veces que se reúnen es para ver a quién pueden expulsar», en lugar de acompañar a quienes trabajan en territorio.
Apuntó además contra referentes del PJ que, sin haber ganado nunca una elección, ocupan cargos «puestos a dedo» incluso en la Legislatura. «Con qué moral pueden venir a exigir algo», disparó.
Miranda reivindicó la legitimidad de los legisladores elegidos democráticamente. «No somos legisladores solo del peronismo; cuando ganamos una elección representamos a todos», sostuvo.
Explicó su apoyo a la reforma por «sentido común» y negó motivaciones políticas o personales. Señaló que, tras negociar modificaciones al proyecto oficial, rechazarlo hubiera sido incoherente. Aunque reconoció que el bloque opositor consideraba superior su propuesta alternativa, admitió que carecía de votos para aprobarla.
Con su intervención, Miranda no solo respaldó explícitamente la reforma previsional del Ejecutivo provincial, sino que abrió un nuevo frente de tensión dentro del peronismo entrerriano al exigir una profunda autocrítica sobre los años en que el PJ gobernó con mayoría sin resolver el sistema previsional.










