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11/07/2026

Paraná entre las 7 ciudades con más oportunidades de desarrollo infantil

Se trata de un ranking de la Fundación Bunge y Born concentrado en el Índice NIDO, una herramienta para analizar las oportunidades de desarrollo infantil temprano en Argentina.

La ciudad de Paraná, capital de Entre Ríos, se ubicó número siete en un ranking de la Fundación Bunge y Born concentrado en el Índice NIDO, una herramienta para analizar las oportunidades de desarrollo infantil temprano en Argentina.

La Fundación Bunge y Born (FBB) trabaja desde hace más de 60 años en educación y, en los últimos 10 años, gran parte de sus esfuerzos están enfocados en la primera infancia (desde 0 hasta los 5 años). En 2025 presentó el Programa de Primera Infancia, con sus cinco ejes de trabajo y, en esta oportunidad, presentó el Índice NIDO, una herramienta de medición abierta, basada en evidencia y hecha a partir de datos públicos, que analiza cómo se distribuyen en Argentina las oportunidades para el desarrollo infantil temprano. El foco está puesto en las condiciones que favorecen -o limitan- el desarrollo de niñas y niños de hasta 5 años.

NIDO permite visibilizar las desigualdades territoriales, al tiempo que ofrece lineamientos para la asignación de recursos y el diseño de intervenciones focalizadas y equitativas que puedan ser aprovechadas por multiplicidad de actores. También, promueve una conversación pública más informada sobre primera infancia, equidad y desarrollo humano.

Ranking de las 20 ciudades con mejores oportunidades

Estas son las 20 ciudades con mejores oportunidades para el desarrollo infantil, considerando las localidades más pobladas de cada provincia con un piso de 100.000 habitantes. El valor del índice, de 0 a 100, es un promedio ponderado en base a la población de los radios censales que componen cada localidad.

  1. CABA, CABA – 59,33

  2. Vicente López, Buenos Aires – 58,91

  3. Rafaela, Santa Fe – 55,09

  4. Olavarrí­a, Buenos Aires – 54,98

  5. Mendoza, Mendoza – 54,77

  6. Junín, Buenos Aires – 54,05

  7. Paraná, Entre Rí­os – 51,97

  8. Godoy Cruz, Mendoza – 51,94

  9. Rosario, Santa Fe – 51,33

  10. Río Cuarto, Córdoba – 50,77

  11. Santa Rosa, La Pampa – 50,77

  12. Córdoba, Córdoba – 50,65

  13. Rí­o Gallegos, Santa Cruz – 50,39

  14. Santa Fe, Santa Fe – 50,32

  15. Puerto Madryn, Chubut – 50,30

  16. San Salvador de Jujuy, Jujuy – 49,55

  17. San Carlos De Bariloche, Rí­o Negro – 49,52

  18. Cipolletti, Rí­o Negro – 49,14

  19. Resistencia, Chaco – 48,55

  20. Neuquén, Neuquén – 48,51

 

Toda la información está alojada en el sitio Fractal, el laboratorio de bienes públicos digitales de la Fundación Bunge y Born: https://fractalargentina.org/herramienta/nido/

Cuenta con dos mapas: uno que permite visualizar las tres localidades más grandes de cada provincia y otro que muestra cuántos minutos le toma a los habitantes de la localidad más poblada de cada provincia llegar caminando al servicio más cercano; también permite comparar las diferencias de acceso entre niveles de ingresos.

En tanto, el mapa interactivo por radio censal permite seleccionar la provincia y el tipo de prioridad de las distintas variables: salud, educación, contexto socioeconómico y ambiente saludable: https://nido.up.railway.app/

A diferencia de los abordajes que explican la desigualdad únicamente a partir del nivel socioeconómico, el Índice NIDO incorpora múltiples dimensiones que inciden sobre el bienestar y las trayectorias de la infancia: el acceso a la salud y a la educación, la cercanía a espacios verdes y las condiciones del contexto socioeconómico.

“En general a la educación y a la primera infancia no se le da toda la importancia que merece como a otros bienes tangibles, pero son centrales para el desarrollo económico y una sociedad más equitativa. La verdadera banca de inversión es la educación. Por eso, desde la Fundación Bunge y Born insistimos con el desarrollo de estos instrumentos primero para entender, luego para intervenir. El índice NIDO ha tomado cierto tiempo de desarrollo porque posee distintas capas que se fueron armando con un enfoque científico y con gran esfuerzo. Queremos que nos permita trabajar en conjunto, en un país complejo y federal. Espero que podamos interactuar, con resiliencia y determinación”, sostuvo el Director Ejecutivo de la organización, Gerardo della Paolera.

“Buscamos aportar miradas novedosas sobre la realidad argentina. En este caso, queremos enriquecer el debate sobre cuáles son las oportunidades para el desarrollo infantil que otorgan las distintas localidades. ¿Qué dimensiones afectan estas oportunidades? ¿Cómo reducir las desigualdades para que todos los niños y niñas del país cuenten con más y mejores oportunidades?”, aseguró Julio Ichazo, coordinador del proyecto.

Panel de especialistas en primera infancia

Este encuentro también fue una oportunidad para reflexionar sobre los desafíos y las oportunidades que plantea el uso de evidencia para la toma de decisiones, y sobre herramientas que contribuyen al trabajo de investigadores, organizaciones, empresas y actores del sector público.

Participaron del panel referentes de la primera infancia y la política pública. El director ejecutivo de CIPPEC, Luciano Laspina aseguró: “Esta es una gran herramienta para los que trabajamos en pos de las políticas públicas, más en un país que tiene un problema gravísimo de generación de datos y también de cómo se comparten esos datos”.

Otro integrante fue el especialista en Desarrollo Infantil Temprano y Salud de UNICEF Argentina, Javier Quesada, quien fue determinante: “Celebro el enfoque de primera infancia. Todo lo que necesitamos empieza ahí, dónde están las necesidades de un niño para aprender y desarrollarse. Hoy, a más de 40 años de democracia, hay niños que nacen a la sombra de las posibilidades que deberían tener. Para cambiar eso debemos tener diagnósticos y herramientas de implementación para transformar la realidad”.

En tanto, la coordinadora e investigadora del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, Ianina Tuñón, expresó: “Es una herramienta muy poderosa para conocer la Argentina profundamente desigual, porque tener información por radios censales da cuenta de las desigualdades que tenemos. También destaco el enfoque multidimensional, aspecto en el que estamos muy atrasados en el país. El desafío es cómo hacer para que no solo se interesen los dirigentes, sino la sociedad, y poder construir soluciones de abajo hacia arriba, armar alianzas como ciudadanos más comprometidos”.

Moderó la gerenta de Desarrollo Humano de la Fundación Bunge y Born, Brenda Walter, quien concluyó: «Nos importa que esta herramienta sea usada y que nos permita dialogar con otros sectores. También esperamos formar una cultura de datos, que se entienda lo importante que son para tomar mejores decisiones y administrar los recursos escasos. Desde la Fundación siempre trabajamos con gobiernos y, hoy más que nunca, creemos en la importancia de trabajar con otras organizaciones del tercer sector”.

Participaron del encuentro más de 70 líderes y referentes de distintas entidades del tercer sector, tanto nacionales como para la región, de universidades nacionales y de centros de investigación; especialistas en primera infancia; funcionarios públicos; consultores; entre otros.

Los datos que importan

En 2022, el 43.5% de los niños y niñas de 0 a 5 años no asistía a establecimientos de Nivel Inicial. Quienes viven lejos de centros urbanos suelen comenzar más tarde la escolaridad, una brecha que luego se refleja en el desempeño y en la continuidad educativa.

En las grandes ciudades, 5 de cada 25 niños y niñas de hogares de menor nivel socioeconómico no tiene acceso a espacios verdes, mientras que esta situación afecta solo a 1 de cada 25 niños y niñas de hogares con mayores ingresos.

En 240 localidades del país hay que viajar más de dos horas en auto para llegar al hospital público más cercano. La distancia es una limitación: cuando la infraestructura sanitaria queda lejos se vuelve difícil acceder a controles, estudios o tratamientos.

Primera infancia

Los primeros años de vida son una etapa decisiva para el desarrollo de las personas, dado que es el período en el que se consolidan capacidades físicas, cognitivas, emocionales y sociales que inciden en las trayectorias futuras. En ese sentido, las oportunidades dependen, en buena medida, de las condiciones del entorno en el que cada niño o niña nace, vive y se desarrolla.

“Mientras que 7 de cada 10 niños en Argentina viven en situación de pobreza (UNICEF, 2024), ocuparse e invertir en este período resulta una prioridad ineludible para reducir las brechas de desigualdad en el futuro y generar un ahorro en la inversión pública a largo plazo”, sostuvo el director ejecutivo de la Fundación Bunge y Born, Gerardo della Paolera.

¿Qué mide el Índice NIDO?

Los principales aportes son la combinación de variables y el nivel de desagregación territorial por radio censal, ya que muchas desigualdades permanecen invisibles cuando se analizan únicamente los promedios provinciales o municipales. Es decir, dos territorios cercanos pueden presentar oportunidades muy diferentes para la infancia y, en este sentido, es importante identificar esas brechas para avanzar hacia intervenciones más precisas, focalizadas y equitativas.

NIDO tiene en cuenta las oportunidades para el desarrollo infantil temprano a partir de cuatro dimensiones principales:

Salud: cercanía a efectores públicos de salud y cobertura sanitaria de la población, ya que el acceso oportuno a estos servicios resulta fundamental desde la gestación y durante los primeros años de vida, una etapa especialmente sensible para el desarrollo físico, cognitivo y emocional.

Educación: incluye la distancia a establecimientos educativos de gestión estatal y la asistencia de niños y niñas de 0 a 5 años a espacios educativos o de cuidado. La evidencia muestra que la educación inicial y la estimulación temprana tienen efectos acumulativos sobre el aprendizaje, la socialización y las oportunidades futuras.

Espacios verdes: mide la accesibilidad de la población a espacios verdes públicos, entendidos como entornos que favorecen el juego, la actividad física, la exploración, la salud y el bienestar emocional. La cercanía a plazas, parques y espacios abiertos constituye una condición relevante para el desarrollo integral en la niñez.

Contexto socioeconómico: incorpora variables como clima educativo del hogar, privación material, hacinamiento, acceso a Internet fija y cobertura de salud. Estas condiciones estructurales influyen sobre los recursos disponibles en los hogares, la calidad del entorno y las posibilidades de cuidado, estimulación y protección.

No todas las dimensiones pesan lo mismo en el índice. Su importancia se define según su impacto en la infancia, la posibilidad de mejora y la urgencia de actuar. Salud incide un 33%, la educación un 27%, el contexto socioeconómico un 35% y los espacios verdes, un 15%.

El Índice 

En Argentina, la información pública muchas veces se encuentra dispersa, desactualizada o producida con distintos niveles de desagregación. Por eso, uno de los propósitos de este proyecto es contribuir a fortalecer un ecosistema de datos abiertos y transparentes.

Es una herramienta útil para funcionarios públicos, gobiernos locales y provinciales, organizaciones de la sociedad civil, equipos técnicos, investigadores y actores comprometidos con mejorar las oportunidades de desarrollo en la infancia.

Combina información proveniente de distintas fuentes públicas, entre ellas el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022, el Padrón Oficial de Establecimientos Educativos, registros de efectores públicos de salud, datos de OpenStreetMap y desarrollos previos de la Fundación Bunge y Born, como el Índice de Vulnerabilidad Sanitaria, el Mapa de Accesibilidad a las Escuelas Argentinas y el Atlas de Espacios Verdes en Ciudades Argentinas.

El índice se establece de acuerdo a un valor ideal de 100 puntos, que indica que todos los niños de esa ubicación (barrio, radio censal, localidad o provincia) tienen todas las oportunidades más cerca que los niños de cualquier otro punto del país. Esto no sucede en ningún lugar del país.

Programa de Primera Infancia de la Fundación Bunge y Born

Es una propuesta integral para esta etapa crucial para el desarrollo humano (desde 0 hasta los 5 años), lanzada en 2025, que prevé distintas áreas de trabajo:

1) Investigación: generar conocimiento relevante para fundamentar políticas públicas y orientar los esfuerzos hacia las áreas más críticas.

2) Formación: trabajar con programas especializados para fortalecer la capacidad de docentes, cuidadores y familias, y así promover el desarrollo óptimo en los niños a su cargo.

3) Vinculación: facilitar y participar de espacios de encuentro entre especialistas en favor de los niños en situación de vulnerabilidad.

4) Intervención: impulsar transformaciones comunitarias a partir de procesos de cocreación e innovación social, basadas en la evidencia más reciente para ampliar las intervenciones a mayor escala.

5) Divulgación: difusión de conocimiento sobre primera infancia y buscar transferir los programas con evidencia de impacto para lograr un cambio sistémico a escala poblacional.

En 2025 fue presentada la plataforma web oportunaMENTE.org, que ofrece herramientas y recursos diseñados para enriquecer el desarrollo infantil en el aula. Actualmente cuenta con más de 300 herramientas y recursos, y más de 10.000 profesionales inscriptos que ya la usan.

Algunas  de las áreas destacadas son: matemática, prácticas del lenguaje, oportunidades de aprendizaje. Y con herramientas destinadas a distintas habilidades cognitivas: atención, memoria, reconocimiento de emociones, entre otras.

Entre Ríos Diario