La Facultad de Trabajo Social de la UNER será sede este jueves de una presentación sobre la historia del Distrito Fluvial Paraná Inferior Medio. El encuentro reunirá avances de un proyecto de investigación que reconstruye el papel del puerto de Paraná y la infraestructura que vinculó a Entre Ríos con otras localidades ribereñas.
La historia de los puertos entrerrianos permite mirar más allá de los antiguos muelles: también habla de la integración territorial, la obra pública y las formas en que el río Paraná conectó a las comunidades de la región. Con esa perspectiva, este jueves 22 de octubre se realizará la presentación Historia Regional, Historia Global: diálogos en torno al Distrito Fluvial Paraná Inferior Medio, en la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER).
La actividad será de 18 a 20, con modalidad presencial y abierta al público. La inscripción se realiza mediante un formulario y permite acceder a la certificación, aunque también podrán acercarse quienes estén interesados en participar sin completar ese trámite.
El encuentro servirá para compartir los avances de un proyecto de investigación iniciado en 2015 por los docentes e investigadores Walter Musich, Natalia Vega y José Larker, que se sostuvo a lo largo de distintos períodos. Facundo Gómez, integrante del equipo, explicó en diálogo con Malos Perdedores (Radio Costa Paraná – 88.1 – lunes a viernes de 08 a 11) que la presentación permitirá poner en común el recorrido de trabajo de los últimos años, en una etapa próxima a su cierre.
El puerto de Paraná como centro logístico
El puerto de Paraná comenzó a construirse en 1903 y, durante las primeras décadas del siglo XX, formó parte de una política estatal orientada a desarrollar la infraestructura fluvial de Entre Ríos. Según explicó Gómez, desde allí se organizaban tareas vinculadas con la construcción y el mantenimiento de instalaciones portuarias sobre las costas del Paraná, en un tramo que se extendía desde Rosario hasta Goya.
El investigador destacó que los trabajadores vinculados al puerto de Paraná también participaron en la construcción del puerto de Santa Fe. En ese caso, las tareas incluían el dragado del canal de navegación que permite el ingreso de embarcaciones hasta la ciudad, una labor necesaria por la sedimentación que acumula el río.
La actividad portuaria comprendía, además, la construcción y el traslado de estructuras flotantes que funcionaban como puntos de apoyo para las embarcaciones que navegaban aguas arriba. Gómez mencionó instalaciones que se ubicaron en localidades como Puerto Curtiembre, Pueblo Brugo y Hernandarias.
De aquella infraestructura permanece, entre otros vestigios, el flotante E16, en Hernandarias, que hoy tiene una función diferente de la que cumplía originalmente como punto de parada para los buques.
Del puerto a una manga flotante
El recorrido histórico también abre interrogantes sobre el presente. Gómez relató que, durante una visita reciente a Pueblo Brugo y Hernandarias, observó una manga flotante utilizada para trasladar granos desde una cooperativa agropecuaria hacia las embarcaciones.
La imagen le permitió establecer una comparación entre la infraestructura actual y la que existía décadas atrás. “Antes acá había un puerto, y ahora hay una manga”, resumió durante la entrevista, al plantear que el río continúa teniendo una función productiva, aunque con instalaciones diferentes de las que supo albergar.
La reflexión vincula la investigación histórica con los debates contemporáneos sobre logística, conectividad y desarrollo regional. Para Gómez, recuperar la experiencia portuaria permite reconocer el alcance de las obras realizadas y preguntarse por las posibilidades de aprovechar mejor la infraestructura vinculada al río.
Un archivo fotográfico que recupera la memoria portuaria
La presentación también estará vinculada con el libro Historia del puerto de Paraná en fotografías, editado por la Editorial de la Universidad Nacional de Entre Ríos. La obra reúne imágenes recuperadas de más de 300 cajas de placas de vidrio que conservaban registros fotográficos de los trabajos del Ministerio de Obras Públicas a lo largo del río Paraná.
El libro fue realizado por Walter Musich, José Larker y Natalia Vega, junto con Juan Manuel Ignacio Pereira, y constituye una de las producciones asociadas al proyecto de investigación.
Las fotografías permiten reconstruir una parte de la historia de la infraestructura fluvial y de las tareas que hicieron posible el funcionamiento de los puertos. Al mismo tiempo, ponen a disposición de la comunidad un patrimonio documental que ayuda a comprender las transformaciones del territorio y de sus actividades productivas.
La actividad de este jueves propone, así, acercar ese recorrido a un público amplio, más allá del ámbito académico. La invitación es a conocer la historia portuaria de Paraná, reconocer su lugar en la integración de Entre Ríos y abrir una conversación sobre el vínculo entre el río, la obra pública y el desarrollo regional.







